Reseña de “Cuentas Pendientes” de Susana Hernández.

Rebeca Santana es subinspectora de policía (de un cuerpo nunca especificado) en Barcelona. Rebeca es auténtica, motera, impulsiva, pasional, incontrolable y poco ortodoxa. Rebeca es un personaje potente y lo que es más importante, totalmente creíble. Santana es un soplo de aire fresco en el género negro escrito en castellano.

Pero Rebeca no es una recién llegada a este mundo ‘noir’. Esta que reseño hoy, Cuentas Pendientes (2015), es ya la tercera entrega de las aventuras de Santana y de su compañera en el cuerpo, Miriam Vázquez, una policía de personalidad completamente diferente a la de Rebeca, pero que encaja y complementa a la perfección el perfil de la primera. Las dos novelas anteriores del tándem Santana-Vázquez son Curvas peligrosas (Odisea Editorial 2010) y Contra las cuerdas (Editorial Alrevés 2012).

La autora

Como su personaje, Susana Hernández no es una novata en el mundo literario. Con anterioridad a la serie de Santana, publicó las novelas La Casa Roja, premio ciudad de Sant Adrià 2005 (Lclibros 2013), La puta que leía a Jack Kerouac (Lesrain 2007, LcLibros 2012), y las ya mencionadas Curvas Peligrosas y Contra las Cuerdas.

También ha participado en varias antologías de género negro: Elles també maten (Llibres del Delicte, 2013), Fundido en Negro (Editorial Alrevés, 2014) y Diez Negritos, nuevas voces del género negro español (Editorial Alrevés 2015).

Con posterioridad a Cuentas Pendientes, Susana ha publicado su primera novela en catalán, Males Decisions (Crims.Cat, 2017). También es autora de teatro, y uno de sus textos, El ascensor, ha sido adaptado para una versión cinematográfica.

Susana, cuya formación cubre diferentes áreas de conocimiento, estudió Imagen y Sonido, Integración Social, Investigación Privada y Psicología. También ha colaborado en diferentes medios de comunicación escritos, ejerciendo como crítica musical y redactora de deportes, así como de locutora en la radio. Ah, y es profesora de escritura en diferentes organizaciones.

Sí, amigos y amigas: toda una mujer del renacimiento del siglo XXI.

La novela

Tras las visicitudes de sus dos primeras aventuras, Rebeca y su pareja sentimental, Malena, parecen haber estabilizado sus vidas.  Una en la policía, la otra en su recién estrenado puesto como fiscal a la que han asignado un delicado y sensible caso que puede afectar a ciertas familias pertenecientes a las más altas esferas de la sociedad barcelonesa.

Por su parte, Rebeca y Miriam Vázquez están tratando de desmantelar una red de tráfico de menores, mientras Santana ve como su madre, recién salida de la cárcel, desaparece sin dejar rastro. Como guinda del pastel, un peligroso asesino que logró huir de Santana en el pasado es detectado en la ciudad, con intenciones no demasiado claras.

Rebeca tendrá que dividir su tiempo en tratar de encontrar a los presuntos pederastas, al asesino y a su madre, mientras hace equilibrios en su vida personal para mantener viva la llama del amor que le une a Malena, mujer espectacular deseada por la mayor parte de su entorno, tanto hombres como mujeres.

Mi opinión

Susana tiene un estilo depurado, muy fácil de leer. Su manejo de los mecanismos literarios consigue que las aventuras de nuestras heroínas evolucionen de manera lógica y con el tempo adecuado. Siendo la tercera novela de la serie, no hay demasiado espacio para presentaciones, y la acción comienza trepidante desde las primeras páginas, manteniendo el ritmo y el interés hasta la última.

Aún así, a estas alturas creo que debería haber seguido el orden lógico de las novelas y leer estas Cuentas Pendientes después de Curvas Peligrosas y Contra las Cuerdas, más que nada porque hay referencias a casos, compañeros, amigas o familiares que me han pillado un tanto descolocado. Eso no le quita interés alguno a la novela ni representa ningún tipo de dificultad para seguir la trama, pero creo que hubiera disfrutado incluso un poquito más si hubiera tenido esas referencias frescas en la memoria. Como decía la cancioncilla: “No eres tú, soy yo”

En resumen, una novela y una saga altamente recomendables a los seguidores del género negro. La subinspectora Santana es un caramelo, un personaje poderoso, único y genuino, y espero que pronto podamos asistir a su evolución en siguientes entregas de la saga.

Pedro D. Verdugo.

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