King, James y Murakami, profesores de literatura

El aprendizaje significativo es uno de los tipos de aprendizaje citados por la teoría pedagógica. En él, una persona relaciona la información nueva con la que ya posee; reajustando y reconstruyendo ambas informaciones en este proceso. Dicho de otro modo, la estructura de los conocimientos previos condiciona los nuevos conocimientos y experiencias, y estos, a su vez, modifican y reestructuran aquellos.

A este en apariencia bucle sin fin he dedicado largas horas durante el último año, en el que he ido escribiendo mi segunda novela Profetas en la Nube. Antes había escrito La falsa metáfora del Péndulo de Newton de forma muy experimental y sin conocer en profundidad todas las claves literarias y de género negro necesarias. A pesar de haber acabado satisfecho de ella, sabía en mi interior que aún tenía muchísimo margen de mejora como escritor. Por tanto, a la vez que imaginaba la nueva trama, resolví hacer algo más para resolver mis dudas técnicas, formales y de estilo. Por ello, la primera decisión que tomé fue la de apuntarme al curso de Narrativa de L’Obrador d’Històries, donde dos excelentes profesoras, Laura Gomara (autora de la excelente novela Vienen mal dadas de la Editorial Roca) y Mireia Broca, me han ayudado a mí y a otros compañeros a mejorar como escritores.

En paralelo a ese curso, también decidí que sería bueno intentar aprender de escritores consagrados de una manera complementaria (y también porque no puedo permitirme pagar sus honorarios, en el improbable caso que estuvieran de acuerdo en ejercer de profesores particulares de literatura). Por tanto recurrí a una decisión más práctica y barata: les leería, aunque no sus novelas (más bien no en exclusiva), sino sus ensayos sobre literatura y escritura para intentar extraer esa información nueva y necesaria que permitiría completar mis primarios conocimientos teóricos. Hasta ahora he hecho este ejercicio con los libros de tres maestros de la literatura universal, que paso a referenciar a continuación, en orden de lectura.


Stephen King: “Mientras Escribo”.

Editorial DEBOLS!LLO. Precio: 8.95€

Stephen Edwin King nació en Maine (Portland, Estados Unidos) el 21 de septiembre de 1947. Muchas de sus obras son bestsellers de la literatura de terror, como Carrie, It, o Misery. El más importante de sus últimos trabajos es la saga La Torre Oscura, reconocida por él mismo como su proyecto más ambicioso, su obra magna.

Mientras Escribo es un ensayo escrito en dos partes muy bien delimitidas. En la primera, King explica su vida desde la infancia, y qué hechos le llevaron a ser escritor. En la segunda, escrita después de recuperarse de las graves heridas que sufrió tras un violento atropello mientras paseaba, el autor entra en detalle en las diferentes técnicas que utiliza para escribir, como se inspira, sus procesos para perfeccionar lo escrito, como filtra lo que le vale y lo que no, etc. Veamos un poco más en detalle ambas secciones.

PRIMERA PARTE: CURRICULUM VITAE

Stephen King fue hijo de madre soltera (su padre les abandonó cuando tenía dos años) y compartió con un hermano mayor una infancia salpimentada de cambios de domicilio y pequeñas miserias puntuales. Por sus costumbres y su forma de vida, ya se intuía que el chaval tenía un interesante mundo interior que mostrar. Leía mucho: tebeos, libros y revistas de relatos, y un dia decidió lanzarse a escribir sus primeros cuentos e historias. Al hacerse mayor fue a la universidad y logró un puesto de profesor de literatura en una escuela secundaria. Antes había conocido en la facultad a su esposa de toda la vida, Tabitha. Ella también era escritora y activista, y durante todos estos años ha logrado ejercer una positiva influencia en Stephen.

King escribió Carrie, el relato de una joven adolescente con poderes psíquicos, en un minúsculo habitáculo de su vivienda. Disgustado con los resultados temporales, tiró el borrador a la basura. Por suerte Tabitha estaba por allí, descubrió los papeles y le animó a acabarla. Sería su primer gran éxito. Se iniciaba una carrera literaria jalonada de libros, algunas polémicas, alcohol y cocaína. Si habéis leído y os interesa la personalidad de King, os gustará bastante esta parte.

SEGUNDA PARTE: ESCRIBIR

Como aprendiz de escritor, esta es la parte que más me interesaba del libro. Desde mi punto de vista, las expectativas se han visto de sobra cumplidas. King destripa su forma de trabajar y nos da el secreto para aprender a escribir: escribir, escribir y escribir. Luego corregir, y volver a escribir. Y vuelta a empezar. Y cuando creas que todo está perfecto, oblígate a reducir el texto como mínimo en un 10%. En escritura, no siempre más es mejor. De hecho, no lo es casi nunca.

Lo único que puedo objetar de esta parte -y es algo que se repite con los otros dos autores, y más con James que con Murakami- es que King basa casi en exclusiva sus argumentos y sus valoraciones, como por otra parte es natural, en la literatura inglesa de la que forma parte. Por otro lado, me parece que es un libro de encargo, aunque King lo hace ameno y lo lleva a su terreno para explicar lo que pretende al lector.


P.D. James: “Todo lo que sé sobre novela negra”.

Editorial B de Bolsillo. Precio:6.95 €.

Phyllis Dorothy James fue una escritora inglesa que nació en Oxford en 1920. Sus obras más importantes pertenecen al género de la novela policíaca. La primera novela de James fue publicada relativamente tarde, en 1963. Hasta ese momento, trabajaba como funcionaria pública y llevaba una vida anónima y rutinaria. Falleció en noviembre de 2014, a la edad de 94 años, escribiendo y estando activa hasta los últimos tiempos, tal y como atestigua Paco Camarasa en su gran compendio sobre el género negro, Sangre en los Estantes.

Es autora de 20 libros. El protagonista de la mayoría de sus novelas policíacas es el inspector Adam Dalgliesh, un personaje muy británico, y como todos los de las novelas negras inglesas, con un interesante perfil entre el sociópata y la mente brillante. Viudo, apenas sin relaciones personales con el resto del mundo, escribe libros de poesía, vive en Londres y conduce un Jaguar. Lo dicho, todo muy british.

El ensayo que me ocupa hoy fue el resultado de más de cincuenta años de escritura y lectura de  novelas negras por parte de la autora. En él, James habla con sinceridad sobre el arte de escribir relatos policíacos y detectivescos, siempre fiel a la perspectiva británica, un estilo si bien no iniciado, sí popularizado por otra de las damas negras de la literatura inglesa, Agatha Christie. En el libro, la autora expresa su admiración por colegas predecesores y contemporáneos en el género negro. Desde Sherlock Holmes, pasando por la época dorada de las novelas enigma entre las guerras mundiales del siglo XX, hasta el presente y el futuro de este estilo.

Como bien dice su título, el libro se focaliza en un análisis de la novela negra escrita en inglés (aunque esta segunda parte no aparece en ese título), con un análisis cronológico y transversal de autores, subestilos, tendencias y cabeceras.

Comienza con su visión de cómo se inició la literatura de género antes del siglo XX, período culminado con la publicación de Estudio en escarlata de Arthur Conan Doyle, la primera novela protagonizada por Holmes y su inseparable compañero, John Watson.

En su capítulo sobre la Edad Dorada, James analiza la producción, el estilo y la influencia de la llamada novela enigma durante el período de entreguerras, período que tiene a Agatha Christie como su mayor exponente.

En  un tercer capítulo muy interesante, la autora salta el Atlántico y explora las novelas hard-boiled, típicamente norteamericanas, de estilo y modales situados en las antípodas de la pulcritud inglesa. Aquí hay sudor, hay suciedad, hay alcohol, tipos duros y mujeres fatales en combinaciones no siempre recomendables para mantener la salud y el cuello a salvo.

En los capítulos del resto del libro, James traza sus ideas y conclusiones sobre otros aspectos de la novela negra: cómo las mujeres escriben negro (si es que hay diferencias con los hombres); cómo contar las historias utilizando el contexto, el punto de vista y los personajes; las diferencias (no siempre pacíficas) entre escritores, críticos y aficionados; y como colofón, un análisis no muy extenso sobre el estado de la literatura negra en el presente, y un posible futuro.

En definitiva, un libro también altamente recomendable, corto y ameno. Aunque como en el caso de King, me da la impresión de que también es una obra ‘de encargo’.


Haruki Murakami: “De qué hablo cuando hablo de escribir”.

Editorial Tusquets. Precio: 19.90 €.

El más caro, extenso y personal de los tres ensayos analizados, obra del escritor japonés Haruki Murakami, un autor amado y odiado a partes iguales según he podido comprobar mientras lo leía.

Murakami nació en Kioto en 1949. Su infancia y juventud transcurrieron de la manera más normal para alguien que tuvo que crecer en el Japón post-segunda guerra mundial, un país a medio camino entre las tradiciones más rígidas y la obertura al mundo y a la modernidad tecnológica. Murakami fue al colegio, creció, asistió a la universidad, se casó y puso un bar de música jazz, con el que se ganaba la vida hasta que le dio por escribir sus primeras novelas después de haber sido un ávido lector durante toda esa primera etapa de su vida (algo que ha continuado haciendo, por supuesto).

Como decía antes, el libro es una mirada muy personal de lo que significa el acto de escribir para el autor. Según él mismo reconoce, es un tipo raro que ha procurado guardar su distancia con el público, especialmente el japonés, y que no disfruta con la fama o con los inconvenientes de ser uno de los escritores más exitosos, publicados y vendidos de la actualidad.

Personalmente, este ha sido un libro en el que me ha costado un poco entrar, ya que mi primera impresión era que Murakami se había limitado a enumerar y describir por encargo de la editorial de turno una serie de temas formales que preocupan y ocupan la mente de cualquier aspirante a escritor. Pero a medida que he ido avanzando en su lectura, me ha atrapado lo que dice, y cómo lo dice, supongo que a semenjanza a las obras de ficción del autor.

En el primer capítulo el autor analiza la vocación del novelista, porqué escribimos y a quién queremos llegar. En el siguiente, reflexiona sobre los hechos que le hicieron llegar a convertirse en escritor. En el tercero da su opinión sobre los premios y concursos literarios, un aspecto de candente actualidad cada vez que se acerca la proclamación del premio Nobel de Literatura, al cual Murakami es siempre candidato, aunque nunca se le ha concedido.

El cuarto capítulo habla sobre la originalidad, uno de los valores más preciados y difíciles de conseguir por un escritor. En los siguientes, habla sobre qué escribir, sobre cómo afrontar la escritura de una novela larga, y sobre cómo mantener un estilo de vida acorde con las necesidades de cada persona. En su caso, un estilo que le ayude a escribir (corre como mínimo 1 hora al día, esté donde esté). Las últimas secciones del libro tratan sobre los personajes de las novelas, para quién se escribre, o como romper las fronteras nacionales y salir al extranjero, dejando atrás las posibles zonas de confort.

Esta es una obra que se debe leer a fuego lento, reflexionando al respecto de las ideas que Murakami va lanzando hábilmente, ideas que pueden descolocar e incluso incomodar al lector que pretende convertirse en escritor. Intuyo que es eso lo que pretendía.


En definitiva, tres libros o ensayos muy recomendables, cada uno con sus propios puntos fuertes y débiles, y los tres totalmente influenciados por el estilo que ha hecho famosos a cada uno de los tres autores.

¡Saludos y hasta la próxima!

Pedro D.

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